El centro tiene definidos unos valores que rodean y envuelven todo el paradigma empresarial, tanto humanos como profesionales.

 

Por un lado, tenemos unos valores humanos fijos que se inculcan tanto a los profesores como al personal no docente del centro; son los que coloquialmente llamamos Normas Internas del centro donde se definen tanto los deberes como los derechos de todo el personal de la escuela. Estas normas internas son explicadas por la directora del centro antes de la incorporación de un alumno a su centro, con reuniones personalizadas con ellos y sus familias aclarando detenidamente cada punto y resolviendo en cada momento las dudas que se pudieran crear, asegurándose así que toda la información ha sido comprendida por el cliente. Una vez el alumno pase a formar parte de la escuela, dichos valores los podrá contemplar en el tablón de anuncios que el centro dispone para comunicados internos. Son valores importantes que el centro quiere mantener y que sean la base de su crecimiento. Por eso mismo, para lograrlos mantener en el tiempo, muchos de esos valores se tienen en cuenta a la hora de medir el rendimiento de los alumnos.

 

A la hora de llevarlos a cabo los primeros que lo hacen son tanto el personal docente de la escuela como la dirección siendo esta una forma de dar ejemplo y de transmitir. Dichos valores humanos fijos son:

  • Responsabilidad
  • Compañerismo
  • Trabajo en equipo
  • Atención al publico
  • Respeto
  • Puntualidad
  • Limpieza en el lugar de trabajo
  • Coordinación
  • Cooperación
  • Asistencia diaria a las clases
  • Afán de superación
  • Compromiso personal
  • Compromiso para con la empresa
  • Buen ambiente de trabajo

 

Pero, siendo conscientes de que nos movemos en un entorno inestable que nos hacen saber que somos una organización que requiere un continuo cambio, sabemos de la existencia de unos valores humanos cambiantes que se van modificando según las necesidades del momento y que se van desarrollando según las exigencias lo vayan demandando.